En el marco de un programa de turismo social impulsado por la municipalidad local, decenas de familias de diversos barrios tuvieron la oportunidad única de visitar el Área Natural Protegida El Doradillo durante el pasado fin de semana. Las excursiones, completamente gratuitas, buscaron acercar a los residentes a uno de los espectáculos naturales más imponentes de la región, permitiéndoles conectar con su entorno y valorar el patrimonio natural que los rodea. El transporte partió desde distintos puntos de la ciudad, facilitando el acceso a quienes no contaban con movilidad propia para llegar hasta la costa.
La experiencia resultó inolvidable para grandes y chicos, quienes desde la playa pudieron maravillarse con el avistaje costero de la Ballena Franca Austral, que cada año elige esas aguas calmas para reproducirse y criar a sus ballenatos. Además de la observación de cetáceos, los participantes contaron con el acompañamiento de guías especializados que ofrecieron charlas sobre la importancia de la conservación del ecosistema marino y la rica biodiversidad de la zona. La jornada se completó con una merienda comunitaria, fortaleciendo los lazos entre vecinos en un entorno natural privilegiado.




